domingo, 8 de mayo de 2016



LOS BENEFICIOS DE LA QUINOA


La quinoa es una semilla  que  posee unas características únicas que hacen que las personas puedan consumirla como si se tratase de un cereal, por eso se considera un pseudocereal.
La quinoa es uno de los vegetales más completos que se pueden ingerir. Cuenta con nueve aminoácidos esenciales y aporta proteínas, fibra, carbohidratos y grasas saludables para el organismo. Por ello, es un alimento excelente para incluir en cualquier dieta por sus notables beneficios para la salud de nuestro organismo.
Los micronutrientes que destacan en la quinoa son el magnesio, potasio, calcio, fósforo, hierro y zinc, esto en cuanto a los minerales y en vitaminas destacan las del complejo B y vitamina E con su poder antioxidante, como sabemos.
Como ya he dicho, no es un cereal,  pero ofrece uno de sus beneficios, una gran cantidad de fibra. Esto hace que pueda ser utilizada en dietas dirigidas a adelgazar, ya que ayuda a la regulación del tránsito intestinal , de los niveles de colesterol y azúcar en la sangre y también es muy útil en dietas para perder peso por su capacidad para saciar el apetito durante horas.
 La quinoa también contiene grasas saludables para el corazón, como pueden ser las grasas monoinsaturadas en forma de ácido oleico, que aportan ácidos omega 3 y omega 6 que ayudan a mantener la salud cardiovascular. Su consumo habitual, por tanto, favorece la prevención de enfermedades como la arteriosclerosis.
También destaca su alto contenido de proteínas (unos 14,2 gramos por cada 100 gramos de alimento no cocido). Esta característica convierte a esta semilla en una excelente fuente de energía,  por lo que es una muy buena alternativa para aquellas personas que quieren llevar a cabo una dieta vegetariana saludable y nutritiva.
 Es un alimento valioso en las dietas de las pacientes celiacos, ya que no contiene gluten.
 También es un alimento cicatrizante por contener sustancias alcalinas. Tiene  propiedades laxantes y puede contribuir a reducir el riesgo de contraer cáncer del tracto digestivo.

¿Cómo preparo la quinoa?
Es importante comentar que antes de cocinarla, se debe lavar debajo del chorro del agua, pero nunca dejarla en remojo, para que desaparezca una sustancia presente en su superficie, la saponina, tóxica para nuestro organismo. Una vez lavada se puede hervir como si se tratase de arroz, 15 o 20 minutos, en ese tiempo la quinoa ha doblado su volumen y libera su germen blanco.



sábado, 13 de febrero de 2016


DESAYUNA!!!! COMIENZA EL DÍA CON ENERGÍA!!!!







Existe la creencia generalizada de que realizar ejercicio nada más levantarse y en ayunas nos hace perder más peso. Sin embargo, según advierte la Fundación Española del Corazón (FEC), se trata de un mito.


Cuando realizamos ejercicio sin haber ingerido nada antes, se queman todos los depósitos de glucógeno de los músculos y el hígado, y como resultado se tiene una gran sensación de fatiga. Además, el ejercicio en ayunas provoca un incremento en los factores de riesgo cardiovascular como la inflamación y la oxidación.No desayunar reduce el rendimiento y la concentración, y además nos mueve a comer alimentos poco saludables durante el resto del día. No desayunar hace que nuestros niveles de glucosa en sangre desciendan (hipoglucemia) y ante esta situación, el organismo busca fuentes de energía alternativas que conducen a una situación de cetosis, un estado metabólico que viene acompañado de síntomas como el dolor de cabeza, los mareos o la debilidad.
 La importancia de escoger bien los alimentos que ingerimos todas las mañanas y cuidar el tiempo que le dedicamos a esta comida, reporta los siguientes beneficios:
1. Ayuda a conservar la masa muscular. Con la edad tendemos a perder masa muscular (sarcopenia), lo que conlleva complicaciones óseas y articulares, un menor gasto calórico y el aumento de la grasa corporal. En este sentido, se insiste en que empezar el día con un buen desayuno es esencial para el cuidado de la musculatura, ya que de esta forma  dotamos al músculo de energía desde las primeras horas del día, algo especialmente necesario en el caso de las personas que practican deporte o realizan cualquier tipo de actividad física a lo largo del día. Si la práctica de ejercicio no se combina con una alimentación adecuada, puede provocar pérdida de tejido muscular, con todas sus consecuencias y afectar al rendimiento.
2. Mantiene activo nuestro metabolismo, evitando la acumulación de grasas. Rompiendo con los falsos mitos que apuntan a que no desayunar ayuda a perder peso de forma más rápida, los nutricionistas recalcamos que el ayuno provoca que nuestro cuerpo entre en el llamado 'modo ahorro' y comience a acumular calorías ante la situación de escasez de nutrientes.
3. Favorece el comer sano el resto del día. El hecho de no desayunar se asocia a una mayor ingesta de calorías, pues llegamos a la próxima comida con más hambre, lo que provocará realizar una elección menos saludable de los alimentos y comer de forma más compulsiva. Por esta razón, los nutricionistas hacemos hincapié en la importancia de ver el desayuno como un "aliado saciante" en nuestra rutina alimentaria. 

Lo importante es ser consciente de que la bollería industrial no es una elección saludable para nuestro desayuno diario, pero sí lo son, y se recomiendan, alimentos como la fruta, el yogur, la leche o las bebidas vegetales. 

 Un desayuno estándar completo sería aquel que incluye una fuente de hidratos de carbono de asimilación lenta ( avena, muesli, pan de semillas integral, fruta (preferible la pieza de fruta ante el zumo) y una fuente de proteínas bajas en grasas ( leche,yogur o queso fresco, pechuga de pavo...)













sábado, 22 de agosto de 2015

10 CONSEJOS PARA AYUDAR A CUIDAR TU BIENESTAR DIGESTIVO




Seguir una alimentación saludable es el primer paso para mantener el bienestar digestivo.


Según la Pirámide del Bienestar Digestivo, las hortalizas frescas, las frutas( en lo posible con piel) y los cereales integrales son muy recomendables por su contenido en fibra alimentaria y se aconseja que los consumamos diariamente. También contienen fibra, las legumbres y los frutos secos y los debemos introducir en nuestra alimentación una o dos veces por semana.




 Toma a diario las leches fermentadas con Bífidus que han demostrado que ayudan a regular el tránsito intestinal y a reducir la sensación de hinchazón.







Modera el consumo de alimentos flatulentos como coles de Bruselas, habas, alubias, repollo, apio, cebolla, brócoli, alcachofa, alimentos con sorbitol como los chicles, etc.









Toma diariamente agua o líquidos como infusiones no estimulantes y caldos suaves. Limita en los posible las bebidas refrescantes con gas azucaradas.







Tan importante es la selección de alimentos como el modo de cocinarlos. Se recomienda que la cocción mantenga en lo posible, las propiedades nutricionales de los alimentos. Para facilitar las digestiones son preferibles las cocciones suaves, como: vapor, papillote, horno. Debemos evitar grasas, salsas y picantes. Recuerda que el mejor aceite para cocinar y aliñar es el aceite de oliva.



 Practica actividad física diariamente ya que, entre otros beneficios, también es fundamental para mantener un peso saludable, para mejorar las digestiones pesadas y para regular el tiempo de tránsito intestinal. Además practicar actividad física es una de las mejoras formas de relajación, una vía de escape para situaciones de estrés, que en muchas ocasiones puede ser causa de incomodidades digestivas.




   Mantén un horario regular para las comidas. Es recomendable comer    cinco veces al día, tres comidas principales y dos suplementos a            media mañana y media tarde, así evitaremos comidas copiosas y            pesadas, de difícil digestión.








Procura ir al W.C siempre a la misma hora, sin prisas y en un ambiente relajado con tranquilidad e intimidad.








Limita los azúcares refinados (dulces, pasteles, etc.), los alimentos grasos como mantequilla o embutidos y los alimentos o sustancias irritantantes como el café, los picantes, tabaco, etc.







Debemos evitar el uso inadecuado de laxantes.






SE RECOMIENDA UNA DIETA VARIADA Y EQUILIBRADA Y UN ESTILO DE VIDA 
SALUDABLE.

  



















sábado, 18 de julio de 2015

ALIMENTOS QUE POTENCIAN EL BRONCEADO



   ALIMENTOS QUE POTENCIAN EL BRONCEADO



 Algunos nutrientes, además de protegerte, también te ayudarán a potenciar el bronceado  más allá del verano. Debemos hacer más énfasis en algunos alimentos durante los días previos a la exposición solar.

  Alimentos antioxidantes

Evitan el envejecimiento celular. Son alimentos ricos en omega 3. El omega 3 podemos encontrarlo principalmente en pescados azules, frutos secos y semillas (lino, chía…)
Las vitaminas como las del complejo B, la vitamina C, E y A también son antioxidantes. Ayudan a la regeneración celular, mantienen los niveles de hidratación, aceleran el bronceado y nos ayudan frente a quemaduras y a la recuperación de la piel con más facilidad. Los alimentos que contienen estas vitaminas son principalmente frutas y verduras de color anaranjado, rojo o verde como pueden ser la zanahoria, repollo, espinacas, pimiento rojo, tomate, albaricoque, melocotón, lechuga, fresas, frutos rojos, cítricos, sandía, etc.
Alimentos ricos en minerales
El azufre evita la descamación de la piel dejándola más elástica y protegida. Éste lo podemos encontrar en las legumbres, ajo, cebolla, espárragos y huevos. 
El zinc es un mineral que tiene un papel importante frente a las radiaciones solares ya que alivia las quemaduras y favorece la cicatrización. Podemos encontrarlo en ostras y lácteos.
El selenio nos ayuda a mantener la piel en excelentes condiciones, ya que favorece el mantenimiento de sus células. Lo podemos encontrar en la cerveza, mariscos, carnes rojas y blancas, champiñones y germen de trigo.
Hay que destacar el consumo de té verde y de chocolate negro por su alta concentración en antioxidantes. 

  El azúcar, NO recomendado. Posee efecto inflamatorio y facilita la formación de radicales libres, provocando la aceleración del envejecimiento celular.                 

Es importante recordar la relación entre el sol y la asimilación de la vitamina D, colaboración que garantiza la salud de los huesos.


sábado, 4 de julio de 2015

Consejos para una buena salud y cambiar nuestros hábitos alimentarios



 CONSEJOS  PARA UNA BUENA SALUD  Y CAMBIAR NUESTROS HÁBITOS ALIMENTARIOS       


·         REALIZAR 5 COMIDAS DIARIAS; desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.
·         EVITAR LOS FRITOS Y REBOZADOS; cocinar al vapor, a la plancha, al microondas, al wook, al horno  o en papillote.
·         BEBER 2 LITROS DE AGUA AL DÍA Y AUMENTAR LA ACTIVIDAD FÍSICA
·         Consumir habitualmente legumbres y cereales integrales, 2 ó 3 raciones a la semana.
·         CEREALES, LEGUMBRES; aumentan la sensación de saciedad, se recomienda un consumo de 2-3 raciones a la semana.
·         FARINÁCEOS; cereales integrales, arroz, pasta, pan, patatas; se recomienda 4-6 raciones/día
·          HUEVOS; consumir 3 ó 4  yemas por semana: las claras aportan proteínas y nada de grasa.
·         LÁCTEOS: la leche y los yogures serán desnatados y los quesos magros. Se aconsejan 3 raciones al día para asegurar un aporte adecuado de calcio.
·         CARNES Y PESCADOS: se seleccionarán los cortes magros y se retirará la grasa visible antes de la cocción; en el caso de las aves , quitar toda la piel. Evitaremos los alimentos ricos en grasa saturada, como los embutidos y el tocino. El pescado  se debe consumir 3 - 4 veces a la semana.
·         FRUTAS Y VERDURAS: se recomienda un alto consumo de verduras y hortalizas. Lo ideal es consumir al menos 5 raciones diarias entre frutas y verduras.
·         GRASAS Y ACEITES; se recomienda el uso del aceite de oliva virgen extra.
EVITAR LOS FRITOS Y REBOZADOS y cocinar al vapor, a la plancha, al microondas, al wook, al horno  o en papillote.
·         AZÚCAR Y DERIVADOS; restringir los alimentos con alta concentración de azúcares; azúcar, mermelada y refrescos. En su lugar, utiliza edulcorante y refrescos dietéticos que no aporten calorías.
·         MASTICAR BIEN. Si comemos rápido, comeremos más.
·         Dejar los cubiertos en el plato entre un bocado de comida y el siguiente.
·         NO ver la televisión mientras comemos, ni tampoco leer el periódico
·         NO tener cerca ni a la vista todos aquellos alimentos que nos tientan y nos engordan más.
·         Utilizar platos pequeños.
·         NO ir al supermercado o al mercado con hambre; es mejor comer algo antes de ir a comprar.
·         REALIZAR EJERCICIO FÍSICO para activar el metabolismo, aumentando de ésta manera el gasto de calorías.


LOS GRANDES OBJETIVOS SE CONSIGUEN CON PEQUEÑOS CAMBIOS EN NUESTROS HÁBITOS

miércoles, 24 de junio de 2015

DIETA PARA AUMENTAR MÚSCULO



Dieta para aumentar músculo
El entrenamiento regular y una dieta equilibrada, sin excesos de proteína y con aporte de carbohidratos, son claves para aumentar la masa muscular.
La cantidad de proteína que se requiere a diario para mantener o aumentar músculo es un tema controvertido entre muchos deportistas y aficionados, pese a que las recomendaciones son claras: no abusar de la proteína. Estos requerimientos dependen en gran medida del tipo de disciplina que se practique -resistencia, velocidad, fuerza o una combinación de ellas-, así como del periodo de práctica deportiva, entrenamiento o competición. Un error todavía frecuente entre deportistas y aficionados es el consumo excesivo de proteínas con la intención de aumentar la masa muscular.

Las dietas ricas en proteínas por sí solas no aumentan la masa muscular tanto como se puede pensar. La forma óptima de conseguir un aumento de músculo está en combinar un entrenamiento regular y planificar con tiempo (a un año vista) una dieta equilibrada con suficiente cantidad de hidratos de carbono y aumentada en proteína respecto a los requerimientos del individuo sedentario, pero dentro de unos límites, sin exageraciones.
En momentos puntuales (entrenamiento previo a la competición, periodo de competición), puede ser preciso un aporte proteico extra en forma de preparados específicos de proteína de alta calidad ( suero de leche, albúmina) o de aminoácidos de fácil y rápida asimilación. En el resto de casos, es decir, en la mayoría de los momentos de la práctica deportiva, el aporte óptimo de proteínas se suple con un adecuado plan de alimentación.
Abuso de proteínas: error frecuente y reiterado
Las necesidades proteicas de los deportistas son superiores a las de las personas sedentarias, debido a un mayor desgaste físico y de desarrollo muscular. Esto ocurre sobre todo en disciplinas deportivas de fuerza (salto, levantamiento de piedra, halterofilia, lanzamiento de peso) y en otras que combinan fuerza y resistencia (natación, atletismo, ciclismo, montañismo alpinismo o escalada).
El consumo constante, desmedido y sin criterio de proteínas puede acarrear, a largo plazo, descalcificación ósea.
Las proteínas consumidas en exceso, que el organismo no necesita para el crecimiento o para el recambio proteico y regeneración de tejidos, se queman en las células para producir energía. A pesar de que tienen un rendimiento energético igual al de los hidratos de carbono (4 Kcal/gramo de proteína), su combustión es más compleja y deja residuos metabólicos, como el amoniaco, tóxico para el organismo.
El cuerpo humano dispone de eficientes sistemas de eliminación y depuración, pero todo exceso de proteínas supone cierto grado de intoxicación de los tejidos. De ahí la insistencia de no sobrepasar de manera continuada y exagerada los requerimientos proteicos diarios. Sin embargo, muchos deportistas gastan gran cantidad de dinero al año en polvos proteínicos, barritas hiperproteicas, batidos de proteínas y numerosos tipos de suplementos de aminoácidos. Creen que necesitan ese aporte extra para aumentar el músculo que no consiguen con la dieta.
En algunos deportes de fuerza como halterofilia, lanzamiento de pesos (martillo o discos) o culturismo, se consumen hasta cinco o seis gramos de proteína, o incluso más, cantidades que duplican o triplican los requerimientos aumentados propios de un deporte de fuerza. Tras una sesión de ejercicio de estas características, se aconseja un aporte extra de proteína, bien sea con un preparado comercial o casero elaborado con alimentos proteicos (clara de huevo, bebida de soja o leche, frutos secos o cereales).
Los fabricantes argumentan que solo las proteínas de "alta calidad" pueden proveer un crecimiento óptimo de la musculatura o que solo los aminoácidos se absorben de manera rápida en la sangre para estimular al máximo la creación de proteína en los músculos. Sin embargo, la mayor parte de los combustibles utilizados para proveer energía en el deporte son carbohidratos y lípidos.
Necesidades proteicas según deporte
Los requerimientos proteicos dependen de factores como la edad (en la etapa de crecimiento los requerimientos proteicos duplican a los de una persona adulta), el estado de salud del intestino y riñones, que pueden hacer variar el grado de asimilación o las pérdidas de nitrógeno por las heces y la orina, y el tipo de disciplina deportiva que se practique. También depende del valor biológico de las proteínas que se consuman, si bien en general todas las recomendaciones siempre se refieren a proteínas de alto valor biológico.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda 0,8 gramos por kilogramo de peso y día, la ingesta diaria admisible de proteínas para una persona adulta sana. En el ámbito deportivo, los requerimientos de proteína que se establecen para deportes aeróbicos de resistencia y de equipo oscilan entre 1,2 y 1,5 gramos por kilo y día; y en deportes de fuerza y velocidad, o fuerza y resistencia, entre 1,5 y 1,7 gramos por kilo y día.
Para los deportistas que participan en programas físicos con gastos energéticos extremos, como una vuelta ciclista de varios días de duración, durante la preparación de una maratón, un triatlón o prácticas más exigentes como el "ironman", los requerimientos diarios proteicos se pueden situar en torno a los 2-2,5 gramos por kilo de peso y día.
Ingesta óptima para más desarrollo muscular
El consenso de expertos en nutrición deportiva establece el límite de eficacia para la biosíntesis de proteína muscular en un consumo habitual de 2 gramos por kilo de peso y día. Incluso se propone como ingesta óptima para lograr el máximo desarrollo de masa muscular entre 1,7 y 1,8 gramos por kilo de peso y día.
Salvo excepciones, en la mayoría de los casos los requerimientos medios de proteína para lograr un rendimiento óptimo y un crecimiento muscular adecuado se pueden suplir a partir de la alimentación. El deportista, por lo general, consume una dieta más calórica (más de 2.500 Kcal), por lo que si esta es variada y equilibrada, ya ingiere una cantidad superior y adecuada de proteínas. En estas condiciones, no tiene necesidad de recurrir como norma a los suplementos de proteínas o de aminoácidos.
A modo de ejemplo, para un deportista varón de 85 kilos de peso (peso saludable a su edad y estatura), la ingesta óptima de proteína es de 1,8 gramos/kilo de peso al día; lo que equivale a 153 gramos de proteínas diarios. El siguiente menú proporciona esa cantidad de proteína y solo en caso de que no se consiga comer con asiduidad tal suma y variedad de alimentos, será preciso valorar la suplementación proteica.
Menú para deportistas con necesidades aumentadas de proteínas:
Desayuno: vaso de leche de vaca (o bebida de soja, avena o arroz) (200 ml), pan de multicereales (50 g) con atún (50 g) y aceite de oliva, almendras (25 g), fruta fresca. 
Almuerzo: sándwich de pavo (25 g). 
Comida: menestra de verdura con huevo duro; pechuga de pollo (150 g) con guarnición de pasta (60 g en crudo) y tacos de tofu (25 g); pan de multicereales (50 g) e infusión. 
Merienda: barrita de muesli y fruta fresca. 
Cena: arroz integral (85 g) crudo con calamares (50 g); pescado blanco (150 g) con guisantes (50 g); pan de multicereales (50 g) y yogur con pistachos (25 g). 
Total de proteínas: 153,15 g.

LOS CARBOHIDRATOS: INDISPENSABLES
Numerosos estudios realizados en el ámbito de la nutrición deportiva señalan que, en el desarrollo de la musculatura, los hidratos de carbono son tan importantes como las proteínas, ya que aumentan la insulina en sangre. Esta hormona es anabolizante, es decir, participa en el desarrollo muscular y de otros tejidos del organismo. Por tanto, para conseguir un aumento de la musculatura, es interesante combinar alimentos hidrocarbonados y proteicos. Si se toman alimentos ricos en estos nutrientes, combinados antes o durante el ejercicio, ayudan a la formación del músculo. Si se ingieren después del entrenamiento, favorecen la recuperación del glucógeno y se evita la pérdida de proteínas del músculo.


jueves, 18 de junio de 2015

LA IMPORTANCIA DE BEBER AGUA


La hidratación es importante tanto para la salud física como para la salud mental. El agua es fundamental para la vida, se realice o no ejercicio físico. Nuestro cuerpo está formado fundamentalmente por agua, es decir, alrededor de las dos terceras partes del peso corporal son agua (60% aprox.). El contenido de agua del cuerpo humano va disminuyendo con la edad. Podemos pasar varias semanas sin comer, hasta 50 días, pero sólo unos pocos días sin beber, incluso cuando el clima es frío.
En general, el cuerpo humano no almacena agua, por lo que debemos compensar la cantidad de agua que perdemos al día mediante la ingesta de líquidos para mantener un correcto funcionamiento del organismo. Es el denominado balance hídrico, es decir, el equilibrio entre la entrada y la salida del líquido del cuerpo humano. 
Esta cantidad debe ser la misma, de manera que el contenido de agua en los tejidos se mantenga constante.Los riñones regulan el nivel de hidratación corporal, en caso de un exceso de líquidos, pueden eliminar varios litros al día; y si hay un déficit de líquidos, se acumula el agua eliminando la mínima posible, que será aproximadamente medio litro diario, con una orina muy concentrada. 

Para vivir y respirar se necesitan unos 2,5 litros de agua diarios. En caso de ejercicio intenso y de temperatura más elevada, aumenta la transpiración y la pérdida de agua y, por tanto, aumentan las necesidades de agua. En caso de diarrea o fiebre también se incrementa de forma considerable la pérdida de agua.Se aconseja que las personas sanas ingieran como mínimo de 2 a 3 litros de líquidos al día, para que pueda mantener se una eliminación de orina de alrededor de 1,5-2 litros por día. 
Hay que tener en cuenta que los alimentos aportan agua, frutas y vegetales, los cuales pueden contener hasta un 90%de su peso en agua 

La sed es un síntoma de alerta que nos informa que hay una falta de líquido. Cuando células de nuestro cuerpo pierden agua, empiezan a contraerse y transmiten un mensaje al cerebro que activa la sensación de sed. 
Cuando eliminamos agua, aumenta la concentración de sales minerales en el sistema sanguíneo, perdiéndose así el equilibrio mineral, por tanto, una buena hidratación corporal contribuye al buen funcionamiento de todas las células del organismo: 
  • · Mejora las reacciones del cuerpo 
  • · Diluye los líquidos corporales 
  • · Favorece el transporte de nutrientes en la circulación general. 
¿ PODEMOS CALMAR EL APETITO BEBIENDO AGUA? 

La sed es un signo de alerta que nos informa que hay una falta de líquido en nuestro cuerpo. Esta sensación de sed está regulada por el hipotálamo, que es la zona del cerebro que también controla la sensación de hambre y la temperatura corporal. 
A veces, puede ocurrir que lleguemos a confundir la sensación de sed con la sensación de hambre, y llegue un momento en que no sepamos exactamente qué tenemos, o una u otra. Por tanto, en el momento en que sintamos apetito, bebamos un par de vasos de agua, es cuestión de engañar a nuestro hipotálamo. 

Es importante que bebamos agua antes de sentir sed.
Deberíamos adoptar la costumbre de beber agua a lo largo de todo el día, estableciéndonos un hábito.